Los Sonidos

Un ruido, un grito o un sonido, no son lo mismo. El sonido es la expresión de una frecuencia vibratoria emitida por un ser, en toda la conciencia de la potencia vibratoria del mismo. Solo puede ser emitido y percibido por lo viviente. Así, el sonido es un testimonio de vida. No se emite un sonido para sí mismo sino para que nazca una “entidad sonido” que tendrá un tiempo de vida más o menos largo, dependiendo de su emisión y nuestra propia posición de conciencia. Su tiempo de vida será determinado por la potencia de su frecuencia en el momento de ser producido. Cuanto más largo y consciente sea, más grande será la intensidad del retorno positivo para quien lo emite. Si ha sido emitido sobre un soporte de conciencia, el sonido continuará difundiéndose aun cuando ya no lo podamos oír.

Producir sonidos en consciencia es el arte de la escucha. Los sonidos del Kin-Jo han sido probados por expertos en energética en función de la frecuencia vibratoria de las consonantes y de las vocales asociadas, a fin de que puedan producir una potente resonancia interna y puedan proyectarse en la acción para aumentar su eficacia. Se los utilizará únicamente cuando la técnica de los movimientos esté perfectamente integrada. Serán “implosivos” ó “explosivos”. Un sonido “explosivo” es proyectado por la voz, con el soporte de las cuerdas vocales. Un sonido “implosivo” parte del hara y hace pasar su vibración por su resonancia a nivel del punto de Cruce.